Hola amigues,

¿Creyeron que ya se habían librado de mí? Ayer tuve una de las peores noches de insomnio que he tenido en un rato y creí que este newsletter no salía, pero luego leí uno de los textos de abajo y me puse de buenas y escribirlo ya fue pan comido.

El texto es precisamente sobre nuestra capacidad de atención y me recordó que unos de las metas de este newsletter es resistir colectivamente a la attention economy. Les traigo tres textos buenísimos para ayudarnos con eso (esta vez todos están en inglés, perdón, les prometo que estoy intentando evitarlo):

  1. La semana pasada vi “No other choice “y luego mi amigo Lalo me dijo puras cosas brillantes sobre como es una película muy opuesta a nuestra época porque no te da la trama peladita y en la boca. Seguro vieron la entrevista que dio Matt Damon diciendo que ahora Netflix obliga a los productores a explicar muchas veces la trama de una película porque suponen que las vemos mientras scrolleamos. Nuestra conversación me resonó mucho con este artículo sobre estudiantes de cine (DE CINE) que ya no pueden sentarse a ver una película completa. ¿Se les ocurre un futuro más aterrador?

  2. Ya casi son diez años de MeToo (ya sé, ya llovió) y seguro va a ser una gran oportunidad para mirar al feminismo al espejo y replantear qué hizo por nosotras el movimiento y dónde nos quedó a deber. Espero con ansía todas nuestras reflexiones y para adelantarnos, me devoré este texto sobre una productora de NBC que acusó a un muy poderoso presentador de noticias de abuso sexual. Es una cosa dolorosísima, pero trae lecciones sobre lo que esperamos de las víctimas y no podía parar de leer aunque eran las dos de la mañana.

  3. Dicen que sabes que las cosas van mal cuando Masha Gessen está de nuevo de moda. Si no le conocen, es une periodista y académique ruso-estadounidense experte en fascismo, tanto porque lo ha estudiado como porque salió huyendo de Rusia cuando su nombre apareció en una lista de enemigos del gobierno. Siempre aprendo algo leyéndole y su última columna no fue la excepción. Claro que la escribió en el marco de lo que está pasando en Minesota. Su tesis es que en un estado autoritario el terror estatal es aleatorio, pero que ahí seguimos todos estúpidos buscandole una explicación, (claro que lo dice más elocuentemente). Me recordó un video que me pasó mi amigo Luis que decía que vives en una sociedad fascista cuando tienes que recordarte todo el tiempo las razones por las que estás a salvo.

Eso es todo amigas 🙂 . ¿Ustedes qué leyeron esta semana?

¡Nos vemos el siguiente fin!

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